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noviembre 2017

Belleza

5 regalos que después de los cuarenta (casi todas) necesitamos

27 noviembre, 2017
Regalos perfectos para mujeres mayores de cuarenta

Pues ya casi esta aquí la Navidad y quiero suponer que a esta edad todas conocemos ese refrán que dice:

” A caballo dado no se le busca el lado”

Así es, un regalo es un regalo y estoy convencida que siempre se debe de agradecer lo que alguien nos da de buena fe, sin embargo no puedo dejar de pensar en todas las cosas que en esta etapa de la vida, más que un regalo serían como una bendición para mí jajaja.

Por otra parte mentiría si dijera que a estas alturas del partido una libretita de kitty o un mono de peluche me harían muy feliz.

En esa lista de cosas que serían un excelente regalo para las mujeres mayores de cuarenta y cincuenta (Generación CYM) están algunos otros como los regalos para mimar el cuerpo y el espíritu, como un día en un SPA o un retiro en la ciudad.

No hay nada más gratificante que sincronizar el cuerpo y la mente de vez en cuando. Sobre todo a esta edad en la que un a veces  trae cargando equipaje de sobra ¿No creen?

Pero retomando el tema del post, a esta edad me gustaría que me regalaran cosas que quiero, pero me encantaría, me volvería loca, amaría que me regalaran cosas que necesito, por eso aquí les quiero compartir una breve lista de:

5 regalos que después de los cuarenta todas necesitamos.

Acido hialurónico. Esta cosa de verdad funciona. El ácido hialurónico y el colágeno ayudan a conservar la densidad de la piel y a combatir las arrugas. AQUÍ y AQUÍ

antioxidantes. Bueno pues antioxidantes como ya lo saben hay muchos, yo tengo muchos años ( aproximadamente 12) tomando el resveratrol y siento que la piel de mi cuerpo y en especial la de mi cara muestra poco daño.

También el complejo que contiene astaxantina de Oriflame es buenísimo. Busca un representante de la marca y pruébalo. Otra página web que lo tiene es Ebay USA AQUÍ.

blanqueamiento dental. Acostumbro blanquearme los dientes mínimo una vez cada dos años porque nada da un aspecto tan saludable y juvenil como una dentadura sana y en perfectas condiciones.

Por otro laredo…NA.DA. envejece más que unos dientes grises o amarillentos.

Si tomas café, vino o fumas no hay mejor auto-regalo que un blanqueamiento dental, vas a ver que te quitarás años de encima. AQUÍ y AQUÍ

vestido envolvente

Vestido envolvente. El ya famoso wrap dress es una prenda que todas deberíamos tener porque nos favorece tengamos la figura que tengamos. Adelgaza el torso y la cintura, alarga las piernas y brazos.

Su escote en V hace que te veas más alta, bueno, en fin, es la maravilla hecha realidad, así que no creo que haya necesidad de seguirte convenciendo de que si no lo tienes, te compres uno

¡pero a la de, ya!.

Gracias Diane Von Fustenberg por haberlo inventado. AQUÍ y AQUÍ

Crema aclarante. Para estas alturas del partido casi todas tenemos ya la cara un poco (o un mucho) manchada. Esas “marquitas” que nos han ido dejando las maravillosas horas en la playa se pueden desvanecer con el uso (prolongado) de estas cremas, lo único que necesitamos es paciencia, mucha paciencia.

Yo logré borrar por completo una mancha de sol enorme que tenía en la frente usándola todas las noches durante un año y medio. AQUÍ y AQUÍ

Y aunque muchas amigas piensan que me llevó mucho tiempo yo pienso que si la crema te va a durar porque solo te la aplicas en las manchas, y el gasto no es la excusa…

¿Por qué no hacerlo?

¿De verdad prefieres verte una mancha que te molesta por el resto de tus días?

Es tu cara, es la única que tienes y por si fuera poco no venden repuestos para la piel, además esa misma cara la tendrás que usar al menos otros treinta años más.

Así que un año no es nada si lo comparas con los que nos faltan por estar aquí…Para mi se pasó volando, y para serles franca ya ni recuerdo que año fue…

Así que ánimo, hay que poner un poquito de nuestra parte para estar cada vez mejor por dentro y vernos más bonitas por fuera…

Yo por mi parte seguiré investigando cuáles son los mejores regalos para las mayores de cuarenta y les prometo que las mantendré informadas, mientras tanto cuéntame y ampliamos la lista juntas

¿Hay algo que necesitas y te encantaría que te regalen?

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Fotografía: PEXELS



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¿Qué Leo?

La vida que se va

20 noviembre, 2017

Te has imaginado alguna vez el poder ver la vida que habrías tenido si:

  • Te hubieras casado con aquel cowboy que conociste en el año de intercambio en E.U.
  • El italiano enamorado de tu Roman Holiday
  • Si te hubieras animado y tomado esa beca en Tokio.
  • Si te hubieran dejado tus papás irte de Au Pair

¿Te da curiosidad imaginar qué hubieras hecho de haberte dedicado a eso que te apasionaba pero no te dejaba mucho dinero?

La vida que se va de Vicente Leñero habla de una duda existencial que todos hemos tenido…

¿Y si yo hubiera?

Es uno de mis libros favoritos porque soy muy curiosa y me dio en mi “pata de palo”. Me encantó y ya lo he leído tres veces porque…

Siempre me he preguntado ¿Qué habría sido de mí de haberme atrevido a no sentar cabeza, ser hippie y andar de nómada por el mundo?

Creo que todas en algún momento nos hemos cuestionado lo mismo.  ¿Qué habría sido de nuestras vidas si cada una de las tantas veces que llegamos a una Y griega, en lugar de voltear a la derecha hubiéramos volteado a la izquierda?

Ver todas las posibilidades convertidas en una vida plena, como si fuera una película y darnos cuenta que el sólo hecho de haber aceptado esa beca en el extranjero, regresado ese anillo de compromiso, cancelado ese viaje de placer, nos tendría viviendo una realidad completamente diferente.

En el ocaso de su vida Norma le cuenta a Mendieta (un reportero aspirante a escritor) las vidas que tuvo con sus diferentes parejas y él deberá adivinar cuál de todas fue la verdadera para así convertir su sueño de ser escritor en realidad.

De verdad te lo recomiendo pues sé que te va a encantar.

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Moda

Hablando de ropa: Lo que me gusta vs. lo que me favorece

13 noviembre, 2017
Ropa para mayores de cuarenta

Todas vamos a llegar a esa edad en la que el tema de la ropa será mejor en la teoría que en la práctica, si no díganme:

¿A quién no le gusta ver las revistas de moda e imaginar que ese vestido se le verá igual de hermoso que a la modelo en cuestión?

En lo que a mi respecta siento que ya llegue a esa etapa y ando buscando un lugar para estacionarme (porque me pienso quedar un buen rato).

No sé si te ha pasado, pero me he dado cuenta que últimamente lo que me gusta no me queda y lo que me queda no me gusta, y aquí déjenme explicarme un poquito más.

Cuando era joven siempre quise ser rocker. Soy melómana, amo la música y me encantan los pantalones de cuero, las camisetas negras y en si todos los outfits que te hagan parecer rock star, pero siempre que intenté vestirme así parecía que estaba disfrazada. 

Es como si el espejo supiera que yo ni tocaba un instrumento, ni era parte de una banda. Para ser exactos me veía a los ojos y me decía  ERES UNA WANNA BE ROCKER se nota a leguas que esa no eres tú…

También me gusta mucho la ropa bohemia, ese look medio hippioso que se ve muy bien cuando andas de vacaciones o vives cerca del mar, pero que en mi ciudad natal que es muy conservadora nomás no queda para nada.

Este look me encanta y lo aplico sobre todo cuando estoy de vacaciones y los fines de semana.

Por si fuera poco conforme ha ido pasado el tiempo siento que algunas cosas que me suelo poner a la hora de vestir ya no combinan con la señora que soy. ¡Ay no que ciiiiiirco! 

En fin que al tratarse de ropa a estas alturas del partido solo sé una cosa:

No quiero parecer mi hija pero todavía no quiero parecer mi mamá

Y en este punto del camino estoy ahora mismo con una crisis de identidad en cuanto a ropa se refiere.

Parada en una encrucijada volteando para todos lados y viendo pa´dónde agarrar

Lo que me gusta y he vestido toda mi vida siento que empieza a verse un poco fuera de contexto y lo que la sociedad dice que yo debería de vestir se siente extraño en mi cuerpo.

He entrado con mucha cautela a la sección de señoras de algunas tiendas y una vez que me pruebo las cosas en el vestidor comienzo a sentirme como esos niños que visten sus mamás a la fuerza y en cuanto pueden se empiezan a jalonear la ropa, simple y sencillamente con algunas prendas nomás no me hallo.

Probando de una y otra cosa he dado con una fórmula que igual va a ser temporal, pero por el momento es lo que me ha funcionado mejor y eso es mezclar prendas juveniles con otras más formales. Un campechaneo de faldas, blusas, pantalones y sacos que me ha ido sacando del atolladero.

He revivido los vestidos que por muchos años los tuve vetados (no sé por que) y que últimamente me sacan mucho de apuros.

Por ejemplo:

Si me pongo jeans los uso con blazers o con túnicas.

Si uso faldas medio cortas solo lo hago en invierno y las acompaño de mallas opacas y gruesas (pero muy gruesas eh)

Los leggins son prohibitivos si no van acompañados de un mini vestido o túnica larga (so pena de parecer super héroe)

Los shorts y los vestidos cortos salen de paseo sólo en verano (vacaciones).

Y ahi voy implementando este método (más viejo que los cerros) llamado ensayo y error, tengo ya outfits bien armados que no llegan a tener el look de doña ni me ubican en la categoría de señora disfrazada de milenial…

Pero basta de hablar de mi, hablando de ti  ¿Con que prendas de tu guardarropa ya no te identificas?

 

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Fotografía: PEXELS

 



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Vida Sana

La danza africana es mi nuevo amor

6 noviembre, 2017

Hay una frase del escritor Español Miguel de Unamuno que me encanta: “renovarse o morir”.

Yo formo parte de ese grupo de personas que se cansan pronto y tengo que andar buscando cosas nuevas que hacer so pena de padecer de aburrimiento crónico, si tú eres como yo creo que me entenderás a la perfección.

Siempre he llevado una vida más o menos activa y tengo 30 años corriendo, por eso no puedo evitar de cuando en cuando sentir que necesito ponerle sal y pimienta a mi rutina de ejercicio.

Debido a esto decidí pasar del dicho al hecho y empecé a coquetear con la idea de probar el cross fit (que nueva la traigo) para cambiarle un poquito y de paso darle un respiro a mis rodillas.

Ví el cross fit y de plano decidí aburrirme corriendo jajaja. Salí huyendo de ahí porque pa’ que les miento, se me hizo la cosa más extrema del mundo, hace diez años hubiera levantado la mano al instante pero como ya lo dice el nombre del blog me siento de veinte pero no los tengo.

Después probé el box,  al día siguiente no pude descolgar la ropa del closet y cuando intenté levantar los brazos para lavarme el pelo de plano me dieron ganas de llorar, así que decidí que tampoco era lo mío, o al menos no era mi momento.

Por último antes de sacarle la bandera blanca al cambio, ponerme los tenis e irme a correr probé una clase de danza africana y me enamoré, es catártico estar contorsionando el cuerpo al ritmo de los tambores.

Terminé empapada, con una sensación de haberme ejercitado por fuera y por dentro; No sé cómo explicarlo pero sentía renovada el ánima, como si aparte de hacer ejercicio hubiera hecho algún tipo de terapia, fue de verdad como haberle dado una sacudida al espíritu.

Tal vez por eso en los rituales se baila para sintonizar mente, cuerpo y alma.

Las clases me quedaban lejos y no estaban muy económicas que digamos así que ahora lo que hago es que dos veces por semana pongo videos de You Tube y me divierto como enana.

Lo que más me entretiene es que parezco loca y nada me sale como a las de la tele pero seguiré intentando y les aseguro que un día no habrá diferencia entre ellas y yo.

Si eso no sucede nunca al menos estoy atacada de la risa, dándole guerra a la obesidad pero sobre todo estoy sin duda alguna ganándole la batalla al aburrimiento.

Si no me crees prueba con este video y verás… 

 

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