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Look Del Día Moda

Decirle adiós a los zapatos altos: Único propósito para el 2020.

8 enero, 2020

Empieza el año y empiezo contándoles que la única meta que me he propuesto para el 2020 es:

Comprar menos zapatos de tacón alto, punto.

Y la verdad es que no tengo muchos, pero los que están en mi closet se mueven muy poco, me ven con rencor desde la zapatera porque nunca salen a pasear, pero, ¡Ya no los aguanto!

Así de sencilla es la razón…Casi no los uso y quiero suponer que es porque mis pies ya se hartaron de pasar penurias.

Tengo algunos pares que me pongo cuando la ocasión lo amerita y también cuando sé que no voy a caminar mucho.

Pero ya no puedo traerlos por períodos muy prolongados, no sé que le pasó a mis pies.

Simplemente dejaron de aguantar la presión, se cansaron o acumularon todas esas horas de cansancio a las que los sometí cuando era joven.

¿Cómo le hacía para estar parada prácticamente todo el día en ellos?

Tampoco sé cómo caminaba de bajada con ellos, cómo corría en ellos si tenía prisa y como me atrevía a usarlos en calles empedradas (San Miguel de Allende ¿Cuándo te volveré a ver?) .

Hoy en día me escandaliza ver a una muchacha correr en tacones jajajaja.

Y aún y cuando una arriesga la vida usándolos, mi mejor amigo (e.r.) piensa que a las mujeres nos deberían de prohibir usar zapatos sin tacón (flats).

Un día mientras comíamos me comentaba que las mujeres se ven espigadas, arregladas, sofisticadas, elegantes y hasta delgadas cuando traen zapatos altos.

Si claroooooooo, pónte un día de lluvia unos stilletos y agarra una calle de bajada a ver cómo te va…mi amigo no sabe lo que dice pues nunca se ha puesto unos.

Aún así mi mamá comparte su opinión, antes de ser una mujer ya mayor (90 años), mi mamá nunca usó flats para salir de la casa, si iba al supermercado, lo hacía en tacones.

Ese refrán tan popular que dice “la belleza cuesta ” adquiere un sentido tan literal cuando una tiene que caminar distancias largas con zapatos de tacón de aguja.

Todas aquí sabemos el suplicio que es el tener que usarlos todo el tiempo, cuando el camino esta lodoso, es de hierba, tiene una subida de muerte, o esta resbaloso.

En esos momentos siento prácticamente como si estuviera cumpliendo una penitencia y a veces los pies me duelen de sólo ver los tacones altísimos en algún aparador.

Quisiera  tener una mente creativa (y recursos) para lanzar una marca de zapatos dirigida a las mujeres que no estamos dispuestas a sacrificar la comodidad, pero tampoco queremos usar zapatos que nos recuerdan los del colegio .

Gracias al cielo se han hecho avances en este nicho y ya existen marcas como

  • Born
  • Crocs
  • Dansko
  • Aerosoles

Estas y algunas otras entendieron hace tiempo que el diseño no tiene que estar peleado con la comodidad.

Pero por más que quiero no puedo negar que sí, los zapatos altos nos aportan un aire de sofisticación y para las que no queremos decirle adiós del todo a la altura…

Existe el tacón de block (que es un punto medio) yeiiiiiiiiii…!

Aquí les dejo una foto de este tacón salvavidas que viene pisando fuerte (como decía la canción) y parece que llegó para quedarse pues ya tiene varios años vigente.

Yo tengo un par de zapatos con este tacón (foto arriba) y la verdad que se han vuelto un comodín, se ven entre formales y casuales, y son perfectos para usar con falda/vestido. (aquí) (aquí)

Todavía tengo que superar eso, pero no puedo NO PUEDO no puedo no puedo usar falda o vestido con tacón de piso, ¡No sé por que me pasa! pero inmediatamente me remonto a los años de secundaria y me veo así, justo así…

Con falda y zapatos flats, ya con talla, con cuerpo y con estatura de miss pero vestida de niña niñota o ñoñota más bien jajajaja.

¡Que horror!…mientras esa imagen siga grabada en mi memoria, seguiré dependiendo de los tacones para usar vestido o falda, ni modo, hay cosas que nomás no he podido superar.

Pero bueno espero que les sirva este post y recuerda, no usar tacones no tiene que ser sinónimo de andar desarreglada… y porfis, si conoces una marca de zapatos cómodos y bonitos deja un comentario en el blog.

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Fotografía: PEXELS
 
 


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Moda

¿Que tan seguido vas de compras?

9 diciembre, 2019

Tuve que padecer el sargazo en la playa, 31 grados centígrados en pleno invierno y vivir varias inundaciones para dejar de comprar ropa por un mes.

Me di cuenta que el planeta tiene taquicardia, y todos estos fenómenos son un esfuerzo desesperado por llamar la atención de un público pasivo e indiferente.

Sólo pegándome donde me duele, la problemática de la contaminación tocó mi hombro, logró que volteara y (haciendo caras) me dignara a prestarle atención.

Si, así de triste…

El sargazo me dio el empujoncito que necesitaba para sumarme a Oxfam

Como ya les contaba en este post, prometí no comprar nada durante septiembre y aunque patiné en el puente del día de la independencia, finalmente el reto me hizo los mandados.

Los treinta días se pasaron de volada y mi promesa le cayó de maravilla a mis tarjetas, que se mueven más que la barbacoa en domingo.

Además de eso me pasaron dos cosas, ahí les van…

Cosas que descubrí al no comprar ropa por un mes

UNO: Caí en la cuenta de que mucha ropa que tengo ¡no me gusta!

Al iniciar el reto eché mano de lo que me pongo siempre, pero a medida que pasaban las semanas y yo no quería repetir vestuario, tuve que confrontar la realidad.

Me pongo sólo lo que creo que se me ve bien, lo demás esta ahí colgado y no se mueve jamás.

Fácil, fácil un cuarenta por ciento de mi closet esta dioquis.

  • Cosas transparentes que amo, pero ya me da pena usar.
  • Algunas faldas me caminan para abajo o para arriba según sea el caso y tengo que andarlas jaloneando y regresando a su lugar como niño (malcriado).
  • Blusas en colores hermosos hechas con telas rasposas (que no uso pero tampoco saco del closet).
  • Ropa que se me veía espectacular en los noventas y que no quiero tirar por si algún día vuelvo a tener treinta años y vuelvo a pesar lo que pesaba jajajaja
  • Zapatos que necesitan tapas desde el día que me gradué (exageré)
  • Infinidad de suéteres, que ahora que tengo la piel más seca me pican y me dejan el cuello como el de hell boy.

Y bueno creo que tienen una idea de lo que descubrí: Tener el closet lleno de cosas que no te gustan, no te quedan o ya no se te ven como antes es sinónimo de…

NO TENER NADA QUE PONERSE

Y si yo no fuera overthinker ahí hubiera parado la cosa peeeeeeeero, decidí analizar el punto y llegué a la conclusión de que si tengo cosas que compré hace poco y ya no me gustan, es porque (a veces) compro por comprar.

NO compro porque….

  • me hace ver más alta
  • acentúa el color de mi piel
  • estiliza mi figura
  • me sienta bien
  • me hace sentir cómoda
  • favorece mi figura

Compro….

  • porque está en oferta
  • me puede servir algún día
  • no me lo voy a encontrar a este precio jamás

Y por esa razón yo y muchas nunca tenemos que ponernos y siempre andamos con lo mismo encima.

A diferencia de lo que rara vez uso, las cosas que me encantan no me aburren jamás…eso que me enamoró desde que lo vi colgado en un rack y que sigue gozando de mi beneplácito.

Ya sabes de que hablo ¿verdad? Eso que no quieres que se gaste, se rompa, se decolore, que te sigues poniendo y quisieras que durara para siempreeeeeee para siempreeeeeee.

Lo que compré y que parece que un diseñador hizo a mi medida, que resalta mis partecitas buenas y esconde las no tanto.

Esas prendas que dejaré de usar cuando estén convertidas en un harapo.

DOS. Descubrí que la mitad de lo que no se mueve es por falta de arreglo.

  • el pantalón divino que me arrastra, no quiero cortar pero tampoco me pongo con tacones (¿por que quién los aguanta a estas alturas?)
  • la falda hermosa medio transparente que necesita fondo (¿pero quién usa fondo estos días?)
  • los zapatos que me encantan y que necesitan tapas desde el 2001
  • el zipper, el botón, esa blusa que me encantaba y ahora ya no tanto por el escotaxo escandaloso.

En fin…you get the idea.

No comprar ropa por un mes me vino sirviendo para darle mantenimiento a mi guardarropa y al hacerlo volví a enamorarme de cosas que tenía años de no usar.

Como este reto me tomó un tiempito, el mes de octubre se pasó también volando y por estar pensando en reciclar no tuve tiempo de comprar.

Y fíjense que como ya me gustó el experimento voy a extenderlo y espero poder seguirle hasta el fin de año.

El dinero que me ahorre, lo usaré para arreglar cosas que necesitan repararse en vez de tirarse.

Con esto haré un esfuerzo por sumarme a el movimiento de las tres erres

REDUCE-REUSA-RECICLA

…y pondré de mi parte para que nuestra generación deshaga un poco, lo mucho que hemos hecho en contra del planeta.

Y si ya de plano tengo que comprar algo trataré de hacerlo en Troquer, GoTrendier o en Thred up ya que venden cosas hermosas, finas y en excelente estado.

Únete a el reto, decídete a no comprar nada por un mes y cuéntame cómo te fue…

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Look Del Día Moda

Para ti, ¿Qué es lo más padre del invierno?

27 noviembre, 2019

¿Sabes qué es lo mejor del invierno, para mi?

Los leggings y los suéters gigantes…Y me requete choca el frío eh, pero me encanta la ropa de invierno por cómoda.

Por más que no me quiera bañar, no quiera correr y no quiera salir de la cama a enfrentar el piso, el baño y el agua helada, tengo que reconocer…

Que amo y me pone de buenas pensar que ya llegó la temporada de los leggings y los suéters oversized yeiiii !

Mmmm no hay nada más delicioso que unos leggings likrosos, de esos que tienen felpita por dentro y no te aprietan por ningún lado.

Y ni hablar de los suéters de tejido grueso y estambre suavecito que me hacen sentir como si anduviera por la vida en pijama.

Por si esto fuera poco el chocolate caliente, los churros (Toño), y el caldo de res convierten esta época en una delicia.

El olor a canela y azúcar que sale de las cocinas, inunda las calles y hace que caminar por la ciudad sea una experiencia sensorial.

Si definitivamente ODIO el frío, pero AMO el invierno porque me hace recordar a mi papá, siempre con guantes y bufanda… y el regocijo que me daba esperar a Santa.

De todas estas cosas también disfruto mucho poder sacar mis abrigos de peluche que no se pasean nunca.

El cambio climático no es broma y ya casi no hace frío en Monterrey, así que mis abrigos, guantes y botas altas se usan cada vez menos.

No se si les pasa igual, pero pasan los años y mi ropa de invierno sigue como nueva, pues los días helados hacen visita de doctor y así de rápido como llegan, se van.

Muy lejos quedaron aquellas temporadas en que las temperaturas bajo cero cubrían de hielo las calles y nos obligaban a tapar la tubería, y los árboles…

Esos inviernos que hacían que desquitaras el calentador y la ropa gruesa, se han ido poco a poco convirtiendo en una rareza.

Por eso cuando hace frío saco lo que tengo guardado, y me doy el lujo de hacer en un mismo día cambio de vestuario como cantante en pleno concierto.

Y bueno en este post les voy a presentar mis peluches preferidos para que tomen ideas…

También tengan a la mano los suyos, ya mándenlos a la tinto y sáquenlos en cuanto el termómetro marque 7 grados o menos.

¡Aprovechen! porque después saldrá el sol y no sabemos cuándo volverá a llegarnos un “norte”…

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LBD

13 noviembre, 2019

Pues tal como les prometí, sigo echándole ganas a esto de usar vestidos de verano todo el año para continuar exprimiendo el closet.

Y creo que no hay mejor manera de iniciar la sesión creativa de esta semana, que con un simple LBD (Little Black Dress).

Por tanto, en este post les muestro un vestido negro en linea A que no tiene mangas y es corto pero no califica como mini.

Tiene un estilo tan simple que le puedes poner o quitar a discreción, aquí le puse mallas gruesas y una chaqueta de cuero piel.

Le agregue a la ecuación un cinto que les juro tenía 20 años de no usar, pues como ya casi no tengo cintura, los tengo de adorno jajaja.

Terminé de armar el atuendo con mis botas de locomía que amo y no voy a tirar jamás, aunque me digan que están muy picudas.

Ah, locomía…que tiempos aquellos… pero bueno, retomando el post, este vestidillo también se ve chido con un cinto y botas negras para lograr un look mono cromático.

Y ya que tengo una base completamente oscura, le añado una bufanda amarilla chillón o una rosa bebé que ilumina al conjunto.

Otras veces me lo he puesto con mi abrigo de leopardo, mallas y botines negros altos.

Cinto rojo para darle el toque de color y labios rojos ¡por favor! para que se note que estamos vivas y nos late el corazón jajaja.

Y bueno, pues como siempre espero que les sirva de inspiración para que le saquen jugo a la ropa que tienen y espero verlas pronto por aquí.

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Look Del Día Moda

¿Sigues peleada con el estampado de leopardo?

6 noviembre, 2019

¿Por que sería que cuando estábamos chiquitas (o sea ayer) el estampado de leopardo tenía mala fama? ¿Se acuerdan de eso?

Tal vez porque siempre andaba en malas compañías y ya fuera en la realidad o en la ficción se le asociaba sólo con la vida nocturna, los cabarets, gángsters y pimps.

O tal vez a algún famoso del mundo de la moda se le ocurrió que era algo de mal gusto…qué se yo; El caso es que no todo el mundo se lo ponía.

Recuerdo muy bien que las buenas conciencias le hacían caras y lo veían con cierto desprecio.

Mi mamá jamás lo uso, lo consideraba de mal gusto, así como traer lentejuelas, plateado o dorado cuando todavía no se ocultaba el sol.

Y así como mi madre decía eso, las mamás de muchas amigas mías les dijeron lo mismo y ellas todavía le hacen el fuchi al estampado de leopardo.

¿Y entonces? ¿Por qué hoy está en todas partes? Las pasarelas de las grandes capitales lo adoran, lo aclaman y no llenan de él.

Ahora resulta que la Fashion Week de Milán, París, Nueva York, Londres y Madrid lo quieren de invitado de honor.

Y ni que decir de las revistas que llenan sus páginas con zapatos, bolsas, cintos, abrigos y demás diseños con estampado animal.

¿Pues qué pasó? ¿Cómo le hizo?

Lo ignoro, pero de pronto el animal print se volvió chic.

No sé si se sacó la lotería, o si se empezó a juntar con gente rica y famosa jajaja pero hoy, no solamente el leopardo si no todo el animal print es super TRENDY.

Además, creo que llegó para quedarse, porque aparte de que ya tiene años vigente, le abrió la puerta a otros estampados como el de tigre, cebra, jirafa, víbora y vaca entre otros.

Yo no podría estar más feliz pues me encantan, todos y cada uno de ellos me parecen de lo más exótico y extravagante.

Yo me siento la pareja de Indiana Jones cuando los visto pues le dan un toque salvaje a cualquier outfit y me da un gusto enorme que le hayan quitado el estigma que le impusieron injustamente.

Y aunque estoy en contra de la cacería, reconozco que el pelaje de esas criaturas es glamoroso e hipnótico y no hay nada de malo en pedirlo prestado para lucirlo.

Mientras sean fake, quiero ponérmelos todos y desde aquí le doy las gracias a la persona que le dio el lugar que merece dentro de la industria de la moda.

Claro que, como es algo tan llamativo, hay que dosificarlo para no terminar pareciendo la pareja de Tarzán.

En este post les comparto un look mono cromático en color vino con toquecitos de leopardo que rompen un poco la monotonía del outfit.

Espero que les guste y nos leemos pronto

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Look Del Día Moda

Usa ese vestido playero en invierno.

30 octubre, 2019

Si eres como yo y te choca “sacar lo de frío y meter lo de calor”, déjame darte un tip para que cada vez guardes menos cosas.

A mi no hay nada que me de más flojera que ese ritual, siento que es un día de mi vida perdido, que nadie me va a regresar arghhhhhh.

Obvi (como dicen mis hijas) que yo quisiera ponerme la mayoría de lo que tengo todo el año, así le sacaría el doble de jugo a mi ropa y al dinero que está ahí invertido.

Pero como vivo en el norte de México y el clima es extremoso, no puedo, aquí en el desierto o hace frío o hace calor punto.

Aun así, me las he ido arreglando para meter en el baúl de la abuelita cada vez menos y menos.

Aparte soy menos voraz al comprar, porque ahora uso más cosas delgadas que se pueden empalmar y pocas prendas gruesísimas de esas que sólo usan en el Polo Norte.

Así haciendo experimentos, empecé a ponerle a los vestidos de verano algo por arriba o por abajo y terminé usándolos todo el año.

Usa tus vestidos playeros en invierno

Los maxi dresses y los midi son los más nobles porque como son largos, se ven bien con botas, así que los puedes usar en otoño e invierno.

Yo antes los usaba hasta noviembre pero ahora, por ahí de enero, cuando arrecia el frío, los sigo usando con mallas gruesas / leggings y botas.

Aquí les comparto dos vestidos que son de playa y yo uso todo el año.

En este post viejito está el vestido original y en la foto de abajo con una camiseta de manga larga de Old Navy que es más vieja que yo jajaja.

Este otro vestido me lo pongo siempre con una chaqueta de mezclilla y con unas botas color vaqueta que aparecen en este otro post.

Perdón que les deba la versión invernal en foto, pero estoy recién operada de una rodilla y no estoy caminando mucho.

Ojalá les sirva de inspiración y ahora que cambien de closet:

¡ No guarden los vestidos de verano !

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Look Del Día Moda

La única prenda que desquitarás este otoño.

9 octubre, 2019

Las mujeres maduras y los otoños en mi tierra nos parecemos en una cosa…

La estación de las hojas secas y las “ñoras” como yo, somos un ping pong climatológico que de un golpe pasa del frío al calor y viceversa.

Durante estos meses previos al invierno, tener frío y ponerte algo grueso encima, equivale a sentirte como un perro san bernardo se sentiría en la playa.

Pero si haces caso a esa sensación y se te ocurre ponerte una blusa sin mangas para ir a cenar en una romántica terraza…

Pasado un rato se te pondrá la piel de gallina y ya por ahí de las doce de la noche, sentirás las manos tiesas y tendrás los labios morados jajaja.

¿Será la edad? ¿Será el clima? Arghhh…me encantaría decir que es una o la otra, pero en este caso son las dos.

Por eso durante el otoño en mi tierra, no hay nada más aconsejable que cargar siempre con un cardigan de hilo o de una tela semi delgada.

El hilo permite que la prenda respire al mismo tiempo que abriga y como no pesa pero si cubre, se convierte en la pieza indispensable del entretiempo.

Por si fuera poco, si traes uno encima y te entra un bochorno, te lo puedes quitar, meterlo a la bolsa de mano y listo; Su ligereza lo vuelve muy compacto.

Además de práctico es dinámico, pues los hay de hilo, de camiseta, de polyester, de estilo conservador, clásico, bohemio, lisos o estampados.

Y aunque en otras latitudes octubre y noviembre son meses que traen a nuestra mente árboles desnudos, suéteres y chocolatito caliente, aquí, el sólo hecho de evocar el estambre hace que nos pique la cabeza.

Con todo y esto, aunque el otoño en Monterrey es cálido, ya no podemos andar en shorts ni chanclas pero tampoco podemos sacar las botas y bufandas.

¡Ay no, que circo!

Pero en fin…para este clima “raro” que durará hasta finales de diciembre y que sólo l@s norteñ@s conocemos tan bien, no hay nada mejor que un cardigan.

Ya sea liso o con un grabado discreto, es…

Una pieza atemporal que no pasará de moda nunca (como las mujeres que ya no se cuecen en el primer hervor 😍)

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Historias Moda

Abrir la boca es la cosa más fácil del mundo.

18 septiembre, 2019

Como el título del post sugiere, estoy a punto de hacer fuertes declaraciones y pido perdón si decepciono a más de una; Creo que hay cosas que se tienen que decir aunque nadie las quiera decir.

Si tienen tiempo visitando este blog (hola sister jajaja) se habrán enterado que prometí no comprar ropa durante el mes de septiembre y unirme a la iniciativa de OXFAM de estrenar cada vez menos y reusar cada vez más.

Pero (siempre hay uno) en México septiembre es el mes de la patria y el fin de semana largo tienta año tras año a muchos norteños a irnos de compras a los United States.

Como imaginarán yo soy parte de las masas y un número más en las estadísticas de personas que caen en tentación, agarran carretera durante el puente del 16 de septiembre y cruzan “el charco”.

Y como tal este fin de semana crucé y compré.

Mea Colpa. Mea Colpa.

Y he aquí que vienen las fuertes declaraciones que les prometí al inicio de este post, yo soy muchas cosas y entre ellas reconozco ser como coloquialmente se dice:

  • Puro verbo
  • Puro jarabe de pico
  • Perro que ladra no muerde
  • Dime de que presumes y te diré de que careces
  • De lengua me echo un taco
  • Del dicho al hecho hay mucho trecho

Lo acepto, hablo más de lo que actúo y tooooodas estas frases me pasaron por la cabeza este fin de semana, cuando caí y compré.

En el momento en el que la cajera me entregó el ticket, mis voces internas (porque oigo varias jajaja) se burlaban de mi y me decían a coro:

¡eeeeva es un fraude, eeeeeva es un fraude, eeeeeva es un fraude!

Y fue así que semejando a los patitos del tiro al blanco que hay en todas las ferias, en cuanto salí de la fila me volví a formar y sintiendo un nudo en el estómago regresé lo que acababa de pagar.

Tal como lo están leyendo, me arrepentí de haber faltado a mi palabra y regresé unos loafers de terciopelo gris acero di.vi.nos y una camisa de mezclilla azul petróleo que todavía me tiene suspirando.

Después de pagar esas dos cosas recordé que prometí no comprar ropa nueva por este mes y también recordé que al momento de hacer la promesa pensé que el reto era tan fácil que “me haría los mandados”.

Así que haciendo gala de un valor que reconozco no creía tener, las devolví.

Bye Bye Babies…

Ni modo, si nos dejan como dice la canción, en otra vida nos encontraremos y tendremos oportunidad de vivir juntos todo lo que en esta vida se nos negó.

Nadie se hubiera enterado que los compré si yo no digo nada, lo hice simplemente para demostrarme una vez más que…

Entre decir una cosa y hacerla hay un abismo.

Confieso que fue un triunfo a medias porque no pude contra esta compulsión, compré otras cosas de cosmética e higiene personal que si quería y al final no pude regresar a Monterrey como Esthelita Nuñez (con las manos vacías).

Por esto mismo y volviendo al reto les quiero recordar que la vida nos tienta y nos tentará siempre a tirar la toalla pero finalmente nosotros somos las jefas y tendremos siempre la última palabra.

Cuando decimos:

  • Que vamos a hacer dieta y pedimos unas alitas.
  • Que ya no vamos a gastar y nos vamos a pasear a Esfera, El Palacio, Galerías, Pueblo Serena y caemos.
  • Que vamos a hacer ejercicio y no nos levantamos temprano a caminar.
  • Que vamos a dejar de fumar, de tomar coca, de hablar mal de los demás, etc. y lo hacemos…

Estamos poniéndonos en segundo lugar y la variable llamada vida se está quedando con la medalla de el primero.

Nuestra voluntad pasa a ser un concepto inexistente y estamos a merced de lo que se presente día a día como una planta o un pobre cachorrito que no tiene poder de decisión.

Este post empezó tratando de lo mucho que me costó no comprar nada este fin de semana largo que fui a Mcallen , pero de pasada tomé inspiración para hablar de lo mucho que nos cuesta cumplir las promesas.

A mi me cuesta muchísimo pasar del dicho al hecho, tanto que he considerado tatuarme la frase “acta non verba” en una muñeca para verla todos los días y a todo momento.

Pero mientras decido si hacérmelo o no, cuéntame si a ti te pasa igual…

¿A ti te cuesta pasar del dicho al hecho? ¿Cómo le haces para forzarte a actuar?

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Historias Moda

Se ptiembre de Se gunda

4 septiembre, 2019

Este año me uniré a el Reino Unido y no compraré ropa durante el mes de septiembre y si acaso compro algo será de segunda mano.

A partir de este año el mes de septiembre pasará a ser Second Hand September, gracias a la iniciativa lanzada por OXFAM para tratar de disminuir la cantidad (inimaginable) de ropa que termina en los tiraderos de basura.

Esta nación cuenta con el grave problema de tener sus tiraderos repletos de ropa que los ingleses desechan muchas veces después de usarla solamente una vez.

Y no dudo que nosotros vayamos que volamos para allá pues últimamente escucho por donde quiera que voy :

“Con una vez que me lo ponga desquita el precio”.

Creo que a todas se nos olvida que todo contamina..no solo la basura, el smog, las aguas negras, el petróleo que se derrama, etc.

También contaminan las miles de prendas que al terminar en la basura ocupan una gran cantidad de espacio y dejan menos metros cúbicos para otras cosas que si son realmente basura y no se pueden re usar.

El ser humano no se apiada y deja su huella por donde pasa y la ropa que usamos no es la excepción.

Dejemos de comprar…

  • Porque hay ofertas
  • Porque hay meses sin intereses.
  • Porque hay venta nocturna.
  • Porque nos regalan puntos dobles.
  • Porque tenemos una fiesta.
  • Porque todo lo que tenemos nos cae gordo.

Compra cuando necesites algo, no cuando la tienda necesite venderte algo…ventas, ofertas, descuentos, 2 x 1, etc. habrá siempre, toda la vida, todo el tiempo.

Compremos únicamente lo que necesitamos cuando lo vayamos a usar.

Hagamos el esfuerzo de no comprar nada por un mes para que poco a poco vaya permeando en nuestro cerebro esa mentalidad de que la ropa no es algo desechable y que nuestras prendas nos pueden durar muchos años y no sólo muchos meses.

Y si crees que no puedes aguantar 30 días sin comprarte algo, vete a dar la vuelta por cualquier mercadito de la ciudad para que veas que te va a sorprender la cantidad de cosas maravillosas que alguien ya no quiso y andan buscando quien les de una segunda oportunidad.

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P.D. Si alguien tiene algo azul préstemelo porfis, tengo una fiesta el fin, el dress code es azul y fuera de mis jeans no tengo nada de ese color 😉



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Moda

La mágica combinación de lo viejo y lo nuevo.

28 agosto, 2019

Amo comprar algo nuevo que le combine a varias cosas viejas que tengo en mi closet.

Literalmente no hay nada mejor para darle una refrescada al guardarropa que comprarte una pieza súper dinámica que le quede a todo, pruébalo.

Cuando ya todo tu closet te caiga gordo, ve y cómprate una cosa padre.

Una prenda de esas tan preciosas que hasta dan ganas de casarse con ella.

Un blusa de manga larga en una tela multicolor que te puedas poner con todo o …

Un suéter negro con caída espectacular y largo perfecto para que este invierno te lo pongas con:

  • Tus Jeans más cómodos
  • Tus faldas curras con botas altas
  • Tus Leggings de cuero flex y unos flats de leopardo (o zebra)
  • Tus pantalones de vestir o unos cullotes con botines

Verás que esa pieza es como tu amiga soltera que todavía ama arreglarse, salir y de cuando en cuando llega a sacudirte por los hombros y te saca de tu modorra mental y emocional.

Así igualito siento cuando estreno blusa con mis jeans viejos y veo como se renuevan con el sólo hecho de juntarse con la “nueva del salón”.

La falda que ya no te ponías y que está como la pobre muñeca fea, olvidada en un rincón, vuelve a salir, se ve bonita y en definitiva le notas que agarra su segundo aire cuando va del brazo de la recién llegada…de la ahora consentida.

Me encanta que pase esto porque aparte de quitarte un peso de encima y andar buscando qué ponerte arriba o abajo, te quitas un gasto de encima también.

Pero no me creas…prueeeeeeeeeba y verás que…

En lo que al closet (y a la vida) se refiere, un detallito nuevo puede darnos nuevos aires, desempolvarnos y demostrarnos que somos mucha pieza.

Tal cual la lámpara de Aladino, sólo hay que agarrar un trapito, darnos una buena “restregada”, sacarnos brillo y quedar como nuevas otra vez jajajaja.

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